Lo que debes saber para entender esta experiencia de aventura.
Más que un cable: el origen y la experiencia de la tirolesa
El término tirolesa proviene de la región del Tirol, una zona montañosa en los Alpes entre los actuales
países de Austria e Italia, donde este sistema comenzó a utilizarse como una solución funcional para
transportar materiales, alimentos e incluso personas en zonas de difícil acceso, mediante cables
tensados entre montañas o valles. Con el tiempo, evolucionó hasta convertirse en una de las
actividades más populares en parques de aventura y desarrollos turísticos. Su principal ventaja es su
accesibilidad, ya que puede ser disfrutada por personas de diferentes edades. La tirolesa responde al
deseo humano de “volar”, pero es importante entender que no se trata solo de un cable entre dos
puntos, sino de un sistema que involucra diseño, seguridad y la creación de una experiencia completa,
combinando altura, velocidad y emoción en distintos entornos naturales o urbanos.
¿Qué es una tirolesa?
Una tirolesa (también llamada tirolina o zipline) es un sistema de cuerda o cable de acero tensado en
altura, por el cual una persona, mediante un sistema que conecta al arnes con el cable, se desliza
mediante una polea aprovechando la gravedad.
Tipos de tirolesas
No todas las tirolesas son iguales, y esa diferencia define directamente el tipo de experiencia que se
ofrece:
• Recreativas: ideales para parques, espacios familiares y centros turísticos.
• De largo recorrido: más intensas y panorámicas, generalmente ubicadas en cañones,
montañas o barrancas profundas. Se consideran de largo recorrido aquellas que superan 1
kilómetro de longitud.
• Circuitos: conformadas por varias líneas conectadas que crean un recorrido completo hasta
un punto final.
• Canopy tours: recorridos instalados entre árboles que ofrecen una experiencia inmersiva en
la naturaleza.
• Urbanas: diseñadas para espacios controlados, apoyadas en estructuras como torres.
• Acuáticas: cruzan ríos, lagunas o cenotes y, en algunos casos, terminan con un aterrizaje en
el agua.
• Especiales: desarrolladas para usos distintos al recreativo, como traslado de materiales,
rehabilitación física o aplicaciones específicas.
• Líneas paralelas: dos o más cables que permiten el lanzamiento simultáneo de varias
personas.
Cable sencillo o doble cable: lo que debes saberEste es uno de los temas más importantes. No existe una norma que obligue a que una tirolesa deba
ser de doble cable para ser segura. La seguridad no depende del número de cables, sino de que todo
el sistema esté correctamente diseñado, calculado e instalado conforme a estándares internacionales.
Un sistema de cable sencillo puede ser completamente seguro si cumple con los criterios adecuados
de resistencia, factores de seguridad y diseño. El uso de doble cable, en muchos casos, responde
más a requisitos específicos del cliente o a una percepción de mayor seguridad, que a una necesidad
técnica real.
En algunos entornos, como destinos donde operan cruceros, se exige el uso de doble cable como
parte de sus políticas de seguridad que buscan incorporar redundancia (duplicación de componentes
críticos del sistema). Por ello, es común encontrar tirolesas de doble línea en zonas turísticas de playa.
Sin embargo, esto no significa que sean más seguras por sí mismas. Una tirolesa de cable sencillo,
cuando está correctamente diseñada, calculada e instalada bajo estándares internacionales, es
completamente segura.
En resumen: el doble cable puede ofrecer una mayor percepción de seguridad, pero la verdadera
seguridad está en el diseño del sistema, no en la cantidad de cables.
Formas de vuelo: así se vive la experiencia
La forma en que el usuario se desliza también cambia completamente la experiencia:
• Clásico o sentado: cómodo y controlado con arnes de cintura o completo.
• Tándem: permite que dos o más personas se lancen de manera simultánea. Puede realizarse
en líneas paralelas, donde varios usuarios descienden al mismo tiempo en cables
independientes, o en una sola línea, diseñada para un máximo de dos personas.
• Superman: posición horizontal, simulando vuelo. Arnes de superman donde la persona va
acostada boca abajo y cvolando como flecha.
¿Cuál es la mejor tirolesa?
No existe una única respuesta.
La mejor tirolesa será siempre aquella que se adapte al terreno, al tipo de usuario, al objetivo del
proyecto y a la experiencia que se desea lograr. Sin embargo, más allá de la longitud o la altura, es
fundamental buscar un equilibrio entre lo espectacular y lo funcional. Una tirolesa puede ser
visualmente impresionante, pero si la logística no es adecuada —por ejemplo, si el usuario debe
recorrer largas distancias para regresar al punto de inicio— la experiencia se ve afectada.
El verdadero éxito de una tirolesa está en su diseño desde el inicio, considerando todo el recorrido: la
emoción, la operación y la comodidad del usuario. Una instalación bien diseñada no solo garantiza
mayor seguridad, sino que también mejora la experiencia, fomenta las recomendaciones del lugar y
genera una mejor rentabilidad. Por ello, no se trata solo de instalar una tirolesa, sino de diseñar una
experiencia completa que funcione y se recuerde como algo único.Conclusión
Una tirolesa es mucho más que un cable: es una experiencia completa que combina emoción, técnica
y diseño. Entender los tipos, las formas de vuelo y la diferencia entre cable sencillo o doble cable
permite tomar mejores decisiones, ya sea como usuario o como inversionista. En AZTLI desarrollamos
proyectos de aventura pensados para funcionar, emocionar y generar valor real. Si estás pensando
en construir una tirolesa, te ayudamos a hacerlo bien desde el inicio.
“En AZTLI no vendemos cables… diseñamos experiencias”
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